Más de 10 denuncias de la Fundación del Toro de Lidia ya están admitidas a trámite.

Esta semana, se han admitido a trámite tanto la demanda que defiende a la Unión de Toreros como las más de 4 denuncias a Peter Janssen y 3 a Gladiadores por la Paz. Sólo por el salto a la Plaza de Córdoba, el activista antitaurino, se enfrenta a una sanción económica de hasta 30.000€.

La Fundación del Toro de Lidia ya puede confirmar que ha sido admitida a trámite la demanda interpuesta para defender a la Unión de Toreros por injurias y calumnias ante manifestaciones muy graves frente a ella. En caso de que el demandado no reconozca los hechos, rectifique y repare el perjuicio causado, se enfrentará a una querella por injurias y calumnias con penas que pueden ir desde los 6 meses a los dos años de prisión.

Del mismo modo, la Fundación, siguiendo con su objetivo de defender la Tauromaquia, ha interpuesto una nueva denuncia a Peter Janssen por saltar al ruedo el pasado 27 de mayo en la Plaza de Toros de Córdoba. El activista antitaurino, que ya tiene admitidas a trámite otras 4 denuncias, tendrá que hacer frente a una sanción económica que puede ascender hasta los 30.000 euros.

Además, el grupo que se hace llamar Gladiadores por la Paz, por sus actos contra la Tauromaquia, también tiene interpuestas 3 denuncias que han sido admitidas a trámite.

En complemento con lo anterior, y bajo el asesoramiento de Cremades & Calvo Sotelo abogados, la Fundación del Toro de Lidia, está estudiando qué otras acciones de índole penal pueden interponerse para intensificar las penas.

La Fundación del Toro de Lidia defenderá el ‘bou embolat’ en las pedanías de Valencia

La FTL informa que la decisión del Alcalde de Valencia sobre la continuidad o no del ‘bou embolat’ es contraria a la normativa vigente. Su postura se produce bajo una invasión de competencias por vulneración, entre otras, de la Ley 18/2013 de 12 de noviembre que declara la Tauromaquia como Patrimonio Cultural de todos los pueblos de España y obliga a todos los poderes públicos a la conservación de la misma, incluidos los festejos populares.

Por otra parte, cabe incidir en que las instituciones y poderes públicos, bajo la legalidad vigente, carecen de competencias para la prohibición de festejos taurinos.

Así pues, La FTL ha puesto este asunto en manos de sus abogados y se está estudiando si la decisión de Joan Ribó, Alcalde de Valencia, es objeto de recurso e impugnación. En caso de que así sea se presentará ante la jurisdicción competente.

La Tauromaquia es ecología.

El toreo es naturaleza y esa es otra de las claves que Tendido 11 llevó al gran público con la exposición La Tauromaquia es Ecología, coorganizada entre Taurodelta y nosotros, la Fundación Toro de Lidia. 

Fue una muestra con la que, a través de fotografías de gran formato de Gorka Apizlicueta & Arsenio Ramírez, pusimos en valor la ecología en el mundo taurino recreando, al mismo tiempo, una dehesa en los pasillos de los bajos de los tendidos de sombra.

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Como explicó Borja Cardelús, director de Fundación Toro de Lidia, “esta exposición recoge seis argumentos que vienen a decir que, aunque una persona no sea aficionada a los toros o no le gusten para nada, la Tauromaquia es un bien a defender por encima de otras consideraciones en cuanto garantía de preservación del toro bravo”.

Los 6 argumentos -que encabezaban cada imagen- fueron:

 

1. Raza bovina más antigua del mundo. La documentación histórica sobre la procedencia de las ganaderías permite trazar el origen del ganado de lidia en los siglos XVI-XVIII.

 

2. Joya del patrimonio genético español. Analizadas las ganaderías por encastes, se observa que el grado de diferenciación genética es muy superior al que hay entre las razas bovinas europeas, por lo que la raza de lidia debería ser considerada como raza de razas.  

 

3. Guardián de la dehesa ibérica. El toro de lidia ocupa más de 500.000 hectáreas de dehesa y es el mejor protector de la dehesa ibérica al convivir en equilibrio y armonía con la flora y fauna autóctonas. 

 

4. Crianza sostenible. Las dehesas de toros de lidia se localizan principalmente en sierra o monte, zonas desfavorecidas de la Península Ibérica más agrestes y pobres, no aptas para el cultivo y amenazadas por la despoblación. 

 

5. Factor de fijación rural. Las ganaderías de lidia contribuyen a aumentar la población rural en zonas deprimidas, a través de la mejora de los salarios, por la necesidad de una mano de obra fija y cualificada. 

 

6. Patrimonio cultural material e inmaterial irreemplazable. La crianza del toro de lidia y sus usos tradicionales está declarada y protegida como Patrimonio Cultural.  

Pero, además, en Las Ventas, habló el biólogo Miguel del Pino, quien hizo hincapié en la “exaltación de la crianza del becerro bravo sin separación de su madre en condiciones incomparables en otro tipo de ganado”, así como “el valor añadido del toro como ‘señor de la dehesa’ desde el punto de vista ecológico-genético-histórico. Asimismo, es fundamental la capacidad del toro bravo para adaptarse a ecosistemas de poca o nula rentabilidad para otros ganados, como la sierra bravía o la salina, y la dependencia que tienen de la dehesa numerosas especies de aves que tienen su sede en los ecosistemas del toro”.


Juanma Lamet, periodista de Expansión, ha resaltado que «hay más de 540.000 hectáreas de dehesa ibérica dedicadas al toro bravo. ¿Esto es mucho o es poco? Es más que toda la superficie de Cantabria (532.000 hectáreas), La Rioja (504.000) o de las Islas Baleares (499.200). Una de cada siete hectáreas de dehesa de España gira en torno al toro».

 

Además, Lamet, añadió que «las 1.281 ganaderías de bravos mantienen 194.931 reses, casi la mitad de ellas (88.700) reproductoras, y más de 15.000 personas trabajan en las explotaciones». Y destacó que “criar un toro tiene un coste medio de producción de 4.500 euros, sin tener en cuenta el valor o arrendamiento de la finca.

 

Para que una ganadería cubra costes, debe cobrar sus reses de lidia a 4.800 euros, aproximadamente. Sólo unas pocas obtienen rentabilidad; el resto no sale de los números rojos. Los costes suben y los precios de venta, no. Al contrario, en muchos casos bajan. Los toros que no se venden a las plazas tienen un precio un 85% menor, de entorno a los 675 euros para toreo a puerta cerrada o unos 500 euros para el matadero”.

 

«Pablo CamposPalacín, investigador del CSIC, especialista en economía ambiental, calcula que el 66% de los beneficios económicos de las dehesas de bravo corresponde al valor ambiental. Las fincas de ganado manso tienen un valor comercial casi un 40% superior, pero el autoconsumo medioambiental y la revalorización ‘verde’ de las fincas de bravo compensa algo la balanza hacia los ganaderos de lidia». «De hecho, la actividad ganadera genera un impacto económico de  204 millones de euros.

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